Un hombre ha sido arrestado después de que tres personas resultaran heridas en un ataque con arma blanca en una estación de tren en Suiza.
La policía informó que las tres víctimas, ciudadanos suizos de 28, 43 y 52 años, fueron hospitalizadas tras el ataque en la estación de tren de Winterthur.
Según informaron, el sospechoso, un suizo de 31 años, utilizó un arma blanca, y añadieron que el móvil del crimen está siendo investigado.
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, expresó en las redes sociales su conmoción por el atentado terrorista ocurrido esta mañana en Winterthur. «Esto me afecta profundamente», añadió.
Mario Fehr, director de seguridad del cantón de Zúrich, afirmó que «queda claro, a juzgar por lo visto en el lugar de los hechos, que el motivo de este acto debe buscarse en el ámbito de la radicalización y el extremismo».
Marius Weyermann, comandante de la policía cantonal de Zúrich, declaró en una rueda de prensa junto a Fehr que el sospechoso vivía en la zona y que había llamado la atención de las autoridades en 2015 por distribuir propaganda del grupo Estado Islámico (EI).
Según declaró, el lunes el sospechoso fue trasladado a un hospital psiquiátrico tras haberse presentado en una comisaría, donde hizo «declaraciones incoherentes».
Al día siguiente abandonó el hospital. Los agentes lo llevaron de vuelta y el miércoles los médicos certificaron que ya no representaba un peligro para sí mismo ni para los demás, añadió.