El gobierno está estudiando si se debe permitir la entrada de Kanye West al Reino Unido después de que una aparición prevista del rapero estadounidense en un festival de Londres provocara críticas por sus anteriores comentarios antisemitas.
El artista, ahora conocido como Ye, lanzó una canción titulada «Heil Hitler» y vendió camisetas con esvásticas el año pasado. Posteriormente se disculpó y atribuyó los episodios de comportamiento maníaco a su trastorno bipolar.
Varias marcas han retirado su patrocinio del Wireless Festival, y los críticos piden a los organizadores que cancelen su actuación y que se le deniegue el visado.
Los ministros tienen la potestad de prohibir la entrada al Reino Unido a ciudadanos extranjeros si su presencia no se considera «contributiva al bien público».
Se entiende que los ministros están considerando la autorización para que West ingrese al Reino Unido. El primer ministro Sir Keir Starmer calificó anteriormente la posibilidad de que West sea la figura principal del festival como «profundamente preocupante».
Al rapero ya se le ha denegado la entrada a Australia, país que canceló su visado después de que publicara el himno nacional «Heil Hitler» el pasado mes de mayo.
El Partido Conservador instó al gobierno a denegarle el visado a West porque «permitir que alguien con su historial encabece un evento público importante envía un mensaje completamente equivocado».
El portavoz de Interior del Partido Laborista, Chris Philp, afirmó que las acciones antisemitas pasadas de West «no fueron un hecho aislado, sino un patrón de comportamiento que ha causado verdadera ofensa y angustia a las comunidades judías».