Trump se reúne con líderes de Ruanda y la República Democrática del Congo para firmar un acuerdo de paz

«Un gran día», dice Trump mientras los líderes entran al escenario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, y el presidente de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi, acaban de subir al escenario para la firma del acuerdo de paz en el recientemente rebautizado Instituto Donald J. Trump para la Paz de Estados Unidos.

Trump saluda a la multitud y dice: «Es un día increíble, un gran día para África, un gran día para el mundo y para estos dos países, y tienen mucho de qué estar orgullosos».

Trump espera que la paz proporcione acceso a minerales vitales para los teléfonos móviles.
Donald Trump espera que el acuerdo de paz proporcione acceso a los minerales en el este de la República Democrática del Congo.

Recientemente los rebeldes del M23 dieron acceso a la BBC a un enorme sitio minero de la región que es vital para la producción de teléfonos móviles del mundo.

Miles de mineros salpicaban el paisaje cubierto de fosas y túneles.

Muchos estaban en las profundidades del subsuelo extrayendo mineral con palas, mientras otros levantaban sacos de roca extraída que contenían coltán, un ingrediente clave para fabricar teléfonos móviles.

Al menos el 40% del suministro mundial de minerales proviene de la República Democrática del Congo y algunas de las zonas mineras clave están ahora bajo el control del M23.

Bram Verelst, investigador de la República Democrática del Congo en el Instituto de Estudios de Seguridad, un grupo de expertos con sede en Sudáfrica, describe el acuerdo como significativo desde una perspectiva diplomática.

Pero añade: «Actualmente no hay ningún alto el fuego en vigor y la rebelión del M23 continúa expandiéndose y consolidando su control».

El conflicto se está extendiendo por toda la región y afecta cada vez más a Burundi, que permanece al margen de todas las iniciativas de paz.

«Es poco probable que la ceremonia de firma modifique esta situación, aunque hay una pequeña esperanza de que pueda aumentar la responsabilidad de los líderes congoleños y ruandeses para que cumplan con sus compromisos», afirma.

La inclusión de Burundi (y Kenia) como garante también es un paso positivo hacia una mayor inclusión regional. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para lograr un proceso de paz más inclusivo. Considerar la guerra como paz no cambiará la realidad ni el sufrimiento sobre el terreno.

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