Es una actividad que muchos asocian con concursos de pub o desafíos infantiles: dos competidores entrelazando las manos sobre una mesa en una simple prueba de fuerza.
Históricamente, la lucha de brazos se ha vinculado a estereotipos de masculinidad o a demostraciones amateur de fuerza bruta.
Sin embargo, su transformación en un deporte competitivo y su creciente popularidad hacen que esté atrayendo a un público diverso de nuevos participantes, incluidos niños.
Las familias jóvenes impulsan su crecimiento y ayudan a romper con los estereotipos. El número de clubes también va en aumento; un entrenador afirma que ha pasado de solo uno cuando empezó en 2021 a unos diez en la actualidad.

La lucha de brazos ha existido en diversas formas durante siglos en diferentes culturas de todo el mundo.
La lucha de brazos competitiva moderna se desarrolló en los Estados Unidos durante el siglo XX, donde los torneos organizados, las categorías de peso y los organismos rectores contribuyeron a convertirla en un deporte reconocido internacionalmente.
Los primeros campeonatos profesionales del Reino Unido tuvieron lugar en 2021.