Marylia Cruz: Dina Boluarte “ha mostrado acciones muy autoritarias”

Actualidad 24 de enero de 2023
En entrevista con La Factoría, la politóloga  Marylia Cruz analiza la crisis social y política que atraviesa el Perú. ¿Hay salidas a la crisis?

dina boluarte

La politóloga  Marylia Cruz analiza la crisis que atraviesa el Perú. Señaló a La Factoría que la salida a la crisis pasa necesariamente por la salida de Dina Boluarte, la reconformación de una nueva Mesa Directiva, el adelanto de elecciones para este 2023 y la viabilidad de convocar a una consulta popular sobre el cambio de Constitución. 

LF: ¿Cómo se explican las protestas que se registran desde hace varias semanas y que han dejado decenas de fallecidos?

MC: Las explicaciones son varias. Creo que no podríamos decir que solamente es un conflicto político. Definitivamente hay demandas políticas, pero que parten de demandas sociales más amplias. Lo menciono, porque hay buena parte de una población de las regiones del sur que no solamente fueron excluidas del proceso de crecimiento económico por décadas sino que, ahora,  reclaman derechos políticos. Lo que estamos viendo es que no solamente el sur está protestando, también vemos que hay otras zonas del país que están activando otras protestas. La respuesta del gobierno ha sido desastrosa [...] Hay varios responsables de esta crisis social. Lo más perjudicial en este momento es el quiebre de las instituciones por su accionar. Hemos visto a la Policía que ya con su accionar represivo está perdiendo la confianza de la ciudadanía y que, siendo una institución que está al servicio de la ciudadanía, no sé cómo pueda reconfigurar esa confianza que actualmente están perdiendo a pasos agigantados. 

LF: Hay una expectativa en que unas nuevas elecciones puedan tranquilizar la situación, como una salida a la crisis. ¿Ve real que estas nuevas elecciones puedan tranquilizar la situación?

MC: Hay dos demandas, incluso más. Una demanda pasa por nuevas elecciones que sean convocadas para el 2023. El presidente del Jurado Nacional de Elecciones ha dicho que sin elecciones primarias el tiempo de elección se acorta a seis meses. Creo que eso se tiene que hacer, porque estamos en una situación extraordinaria. Buena aparte de eso depende del Congreso. Entonces ahí hay una responsabilidad institucional que el Congreso tiene que asumir, como parte de la solución de esta crisis. Por otro lado, hay otra demanda que debemos atender: el referéndum para una Asamblea Constituyente. ¿Por qué es importante este diálogo? Porque básicamente nunca lo hemos tenido. Nunca hemos tenido una Asamblea Constituyente en democracia. Nuestras leyes actuales, nuestra Constitución del 93 y la del 79 se dieron en contexto de dictaduras. Lo que reclama la gente  es que esta democracia ya no es democracia. Se está reclamando no solamente por una democracia electoral, sino también por las leyes que van a primar en nuestro país, que nuestras reglas máximas de convivencia sean habladas y discutidas. [...] Creo que ambas demandas son importantes:  el adelanto de elecciones y el referéndum. Y ojo, es una consulta, es decir, puede ser que el referéndum diga ‘no asamblea’ o ‘sí asamblea’. Ese es un tema aparte, pero la consulta creo que es importante. La posición del diálogo del gobierno es nula en ese sentido. 

LF: Boluarte declaró que se autodefine como de izquierda y que estaba a favor de una Asamblea Constituyente; sin embargo, como presidenta su discurso ha cambiado y niega esa posibilidad, además es sostenida en el Congreso por bancadas de derecha ¿Cómo explicar estos cambios de posturas?

MC: Pasa por una explicación macro y también individual. La explicación macro es que los partidos continúan siendo vientres de alquiler para llegar al poder, ya sea Ejecutivo o el Congreso. Es bien poco probable que un candidato en un momento tenga una posición y la mantenga a lo largo de los años o, por lo menos, en un tiempo razonable. Lo hemos visto cuando salió elegido Ollanta Humala y se posicionó en una candidatura de izquierda, pero su gobierno no fue una izquierda radical, podríamos decir que hubo un centro y tuvo ministros que ahora se catalogan como derecha. El cambio de Dina Boluarte  nos sorprende aún más por el corto tiempo que ha pasado. No solo fue vicepresidenta, sino también ha estado dentro del gabinete y ha sido la ministra con mayor tiempo en los gabinetes. Ella ha sido una ministra que ha estado bastante tiempo  a cargo del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social. En estos momentos, ha buscado en la derecha ciertos aliados para mantenerse en el poder que creo que ahora no le van a ser muy útiles a ella, porque ha perdido legitimidad. Incluso sobre los propios discursos [...] Por ejemplo, la palabra diálogo ha quedado deslegitimada, porque nos ha dado discursos de diálogo y paz, pero en el accionar la Policía ha mostrado otro rostro. Creo que hay responsabilidad política que ella asumirá cuando pase este proceso. 

LF: ¿Entonces, no crees que este gobierno -que ella encabeza- puede ser capaz de sacarnos de esta situación de crisis profunda? 

MC: Creo que en general un gobernante debe tener dos cuestiones: legalidad y legitimidad. La legalidad la tiene, porque era vicepresidenta y pasaba que ante la vacancia del presidente Castillo, ella asume la presidencia, pero sus acciones, las represiones masivas de la fuerza policial bajo su responsabilidad y con lo acontecido el sábado [en la UNMSM] ya ha perdido total legitimidad. Ha mostrado acciones muy autoritarias, sobre todo para hacer política uno tiene que tener bastante confianza en el otro. Va a ser difícil que en este escenario alguien pueda sentarse a dialogar con Dina Boluarte, porque ella tendría que asumir su responsabilidad política con lo que acontece en estos momentos. Creo que establecer un diálogo con ella, de parte de los dirigentes, va a ser complicado. Por eso, la salida a esta crisis pasa por elegir  una nueva Mesa Directiva, porque también no es que la gente vaya aceptar fácilmente al actual presidente del Congreso como presidente del país. Entonces, la salida inmediata es que el Congreso asuma la responsabilidad de lo que en buena parte ha provocado por su desmesurado control político hacia el Ejecutivo. Esto de amenazar a la vacancia del presidente ha terminado generando una desconfianza total entre los actores políticos. 

LF: Si Dina Boluarte debe renunciar y en consecuencia se debe reconformar la Mesa Directiva, ¿quién crees que de los 130 congresistas pueda salir una figura de consenso que pueda llevar adelante elecciones en un tiempo corto?

MC: Creo que la persona que salga elegida debe tener dos demandas. Una, la atención a promover las elecciones lo más pronto posible, en seis meses sin primarias. Por otro lado, el referéndum para una Asamblea Constituyente, que es un reclamo que se hace en estos momentos. Ha habido voces de la izquierda que han dicho que Susel Paredes podría ser candidata. Es difícil que salga elegida, porque si vemos la composición del Congreso no es muy segura que reúna todos los votos. Ahí el Congreso debe entender lo que sucede en las calles. Creo que los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad. Tiene que definitivamente haber diálogo, pero antes tiene que generarse confianza. 

LF: Lo concreto ahora es que en primera votación se han aprobado las  elecciones generales en el 2024. En ese escenario, ¿qué puede salir de esas elecciones?

MC: Creo que hacia el 2024, sinceramente no creo que haya variación si las realizamos en el 2023. No es que la política cambie en un año, ni que partidos van a  cambiar en un año, ni que incluso las reformas van a cambiar necesariamente a los partidos. De hecho, no es un escenario donde se tendría que hacer reformas electorales por la gran deslegitimidad que tiene el Congreso. Hacia el 2024, ya tendríamos ciertos candidatos que también ya podrían estar en 2023. De hecho, hay organizaciones que están en relación para comprar su kit para reunir a candidatos y postular. Una elección nacional de alguna manera es más sencilla que una municipal, en el sentido de que tienes menos candidatos. 

LF: Existe un riesgo de que no se apruebe la segunda votación para el adelanto de elecciones en el 2024, porque son necesarios los 87 votos y la izquierda querría proponer también la consulta sobre la Asamblea Constituyente. Entonces, hay incertidumbre en cuanto a la segunda votación. ¿Crees que no se lleguen a los votos para concretar la elección en el 2024, en caso Dina Boluarte no renuncie y la situación siga igual?

MC: Creo que las protestas van a seguir, porque a mayor represión, el conflicto sigue escalando y las medidas se hacen más fuertes. Creo que hace dos semanas, incluso a fines de diciembre podría haber un margen de negociación más amplio. En estos momentos, ese margen se ha ido reduciendo. Si el Ejecutivo tuviera la iniciativa de solucionar lo que está pasando podría presentar otro proyecto de ley con el adelanto al 2023 y ser votado en esta legislatura y cuando se reanude la segunda legislatura, aprobarlo nuevamente y listo. Ya estaría un poco lo de la elección lista. Como te digo, hay una fuerte demanda sobre el referéndum a la Asamblea Constituyente y tendría que pasar por ese proceso: hacer una votación en esta legislatura y la siguiente. El Congreso tiene que hacerse cargo de este conflicto, si bien ellos no han mandado a la policía, pero creo que en estos momentos el Congreso, como institución, tiene que reflexionar sobre el papel que ha venido haciendo desde el 2016. Si bien no son las mismas personas, creo que como institución sí debería promover el diálogo, porque es parte del conflicto político. [...] El Congreso para salvaguardar la institucionalidad que aún le queda es importante que reflexione. Es difícil dialogar entre bancadas que a veces tienen posiciones extremas. El reclamo de una Asamblea Constituyente no es solamente un reclamo de la izquierda extrema. Las calles demuestran que esta demanda es una demanda ciudadana que debe ser atendida. Por eso,  los congresistas de extrema derecha tienen que hacer una reflexión. 

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