Javier Heraud hubiese estado ayer en la "Toma de Lima"

Actualidad 19 de enero de 2023
Ayer, 19 de enero, nació el poeta Javier Heraud Pérez-Tellería. La muerte lo sorprendió a los 21 años cuando soñaba con un país libre de las enormes brechas sociales y económicas que -tristemente- no a todos les duelen.

Por: Vanessa Cueva  

heraud nota

Hoy, en un Perú de enormes brechas sociales y en medio de un proceso de convulsión social, el sueño de ser un país más justo sigue vigente en decenas de miles de peruanos, sobre todo de los más jóvenes. A esa multitud, que salió alguna vez a marchar y defender la justicia, la llamada “Generación del Bicentenario”, es la que aún sigue batallando. Esta vez, lo hace, junto a miles de ciudadanos venidos de todas partes del país, que han llegado a la capital principalmente de las zonas más pauperizadas a enfrentar un gobierno que ha decidido dispararle al pueblo.

Precisamente ayer, 19 de enero, día en que se inició la llamada “Segunda Marcha de los 4 suyos”, una enorme manifestación que exige la salida de la actual presidenta Dina Boluarte y del impresentable Congreso -aunque esto último sea inconstitucional- y que acabó con una gigantesca represión, nació en 1942  el poeta,  Javier Heraud Pérez-Tellería. Dos hechos, que pese al tiempo que transcurre entre uno y otro, conversan y se entienden. Por un lado las demandas de miles de peruanos expresadas en las calles con la poesía siempre rebelde e inconforme de Heraud.

Javier Heraud fue el tercer hijo del matrimonio conformado por Jorge Heraud Cricet y Victoria Pérez Tellería. Creció en el seno de este hogar al lado de sus cinco hermanos, entre ellos el destacado científico peruano, Jorge Heraud Pérez. Desde muy pequeño, Heraud mostró esa sensibilidad artística que con los años forjaría su pasión por las letras.

A los 16 años ingresó a la Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica del Perú como alumno destacado en el primer puesto. A la misma edad, en el mes de diciembre, ganó el premio de “El Poeta Joven del Perú” por su libro “El Viaje”, el mismo que compartió con el también poeta nacional, César Calvo. Pero sería en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos donde Javier Heraud continuó sus estudios universitarios y donde alimentaría su compromiso con la problemática social del país.

En julio de 1961 viajó a Moscú para asistir al Foro Mundial de la Juventud donde participó junto a 800 delegados de todos los continentes. Pudo relacionarse con dirigentes estudiantiles socialistas de varios países, hizo visitas a fábricas, granjas colectivas, conversó con la gente de la calle sobre la vida social y los logros del socialismo, hecho que marcaría su convicción sobre la lucha social con la que atisbaba el sueño de un Perú más justo.

“Porque mi patria es hermosa
como una espada en el aire,
y más grande ahora y aún
más hermosa todavía,
yo hablo y la defiendo
con mi vida.
No me importa lo que digan
los traidores, hemos cerrado el pasado
con gruesas lágrimas de acero…”

“Palabra de guerrillero” – Javier Heraud

Por aquel entonces, América Latina palpaba -de la mano de Fidel Castro- el triunfo de la Revolución por la vía de las armas sobre la cruel dictadura de Fulgencio Batista. Suceso que marcaría una serie de reformas estructurales en su economía y que daría paso a una nueva sociedad impregnando ese sentido de justicia social a una enorme cantidad de hombres y mujeres latinoamericanos. Mientras que, en el Perú, el sistema semifeudal y la explotación campesina era el cuadro que se repetía en nuestra estructura económica. Un joven soñador Heraud, anhelaba romper ese estado de cosas.

Las causas de su muerte, no esclarecidas del todo, hace mella en el sentir de muchos jóvenes peruanos. En 1963, regresó al Perú con la decisión de pelear por sus ideales y se interna en la selva de Madre de Dios, y es durante un enfrentamiento con la autoridad que resulta muerto en una canoa frente a la ciudad de Puerto Maldonado. Fueron en total diecinueve balas las que acabaron con su vida. Tenía 21 años.

Coincidente y sin premeditación, Heraud falleció un día como ayer, fecha en la que se inició la masiva movilización de miles de peruanos de todas las regiones hacia Lima para exigir el sueño de un país más igualitario. Si Heraud aún estuviera entre nosotros, ¿cuál sería su sentir? ¿Habría marchado con los jóvenes, obreros y campesinos? La Factoría conversó con Marco Martos, escritor, poeta, periodista y compañero de carpeta del mismo Javier Heraud.

Martos considera que existen coincidencias entre estas fechas y que la marcha de ayer puede sembrar una semilla que permita hacer diferente a nuestro país hastiado de la desigualdad. “Javier Heraud nació un día como hoy (en referencia a ayer), que es el día de Lima además, hay bastante coincidencias que sería interesante analizar (…) Esta protesta generalizada que viene del sur y que se ha extendido por distintos lugares de la república (…) no es tanto la renuncia de la presidenta, tampoco que se pida un presidente diferente (…) se trata de algo mucho más profundo que no termina con una protesta (…) es un reclamo de 200 años (…) la injusticia con la que el país ha tratado a una parte de los peruanos (…) lo que va a ocurrir es lo que se le llama una revolución silenciosa (…) Yo creo que los que protestan no van a conseguir necesariamente lo que quieren, pero esa semilla ya está sembrada y el Perú no puede seguir como está (…)”, señaló.

Finalmente, para el escritor, quien conoció al propio Heraud, la actual crisis que vivimos, hubiera calado profundamente en los objetivos del extinto escritor. “Fíjese que Javier tuvo 21 años cuando murió. Yo creo que todos los hechos ocurridos en el Perú hubieran influido sobre él, como han influido sobre mi y tendríamos visiones muy similares, yo creo que sería tomado por él como propio (…), declaró para La Factoría

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