Enfrentar a la derecha fascista con la memoria en la mano

Memoria 28 de octubre de 2022
A propósito de lo que ocurre en España con la exhumación de restos de personajes políticos -intolerantes y sanguinarios- vinculados a la guerra civil y la posterior dictadura de franquista, nos preguntamos sobre la memoria histórica en el centro de Lima.

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En España, una de las principales prioridades del gobierno del socialista, Pedro Sánchez, desde su llegada al poder en el 2018, ha sido la recuperación de la Memoria Histórica y la reparación de las víctimas y familiares de afectados por la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).
 
Este es el lineamiento para una ley que estableció que no puede haber ningún “lugar preeminente” para personas que hayan participado en el golpe de Estado que condujo a la Guerra Civil española y la posterior dictadura franquista. 
 
Bajo esa ley vigente, se ha anunciado la exhumación de dos personajes polémicos y ligados a la extrema derecha: José Antonio Primo de Rivera, fundador del partido fascista de la Falange, y el general nacionalista Gonzalo Queipo de Llano, un militar franquista y sanguinario. 
 
El ministro de Memoria Democrática, Félix Bolaños, indicó que los restos de Primo de Rivera abandonarán el mausoleo de la basílica del Valle de los Caídos, un gigante complejo católico a 50 km de Madrid construido con mano esclava, la de hombres que perdieron la guerra c. En dicho mausoleo también permanecieron los restos de Franco desde su muerte en 1975 hasta el 2019, cuando el gobierno de la coalición de izquierdas en España dispusiera su traslado a una tumba más discreta.
 
Por su parte, Queipo de Llano será exhumado de la Basílica de la Macarena de Sevilla. 
 
"(Que) obviamente se les dé una sepultura digna donde los familiares decidan, pero no pueden estar en un lugar preeminente", ha referido el ministro Bolaños, sobre la nueva ley.
 
La memoria en Lima
 
Este contexto en España hace que nos preguntemos sobre cómo evaluar la memoria histórica en Lima Metropolitana. Si bien no hay una ley similar a la española, lo cierto es que figuras históricas polémicas han sido desplazadas del centro histórico. Un ejemplo de ello es la estatua de Francisco Pizarro, el mal llamado ‘conquistador’ del Perú.
 
David Pino, del blog Lima la Única, detalló a La Factoría que la escultura de Pizarro se inauguró en el marco del aniversario número 400 de la fundación de la ciudad de Lima. Estuvo ubicada al inicio en atrio de la catedral de Lima y en 1959 pasó a ser instalada en la Plaza Pizarro, hasta que la gestión del ex alcalde Luis Castañeda dispuso moverla al Parque de la Muralla.
 
“La figura de Pizarro es polémica porque ha sido vista en cada época con una valoración distinta. Cuando se inauguró en Lima era el homenaje al fundador de la ciudad. Sin embargo, en los últimos años pesa más la visión cíitica a su figura como un asesino, genocida, alguien que diezmó a la población indígena y por ello no hay motivo para rendirle homenaje. Eso ocasionó que su figura sea borrada del centro”, reflexionó Pino.


 
Lo mismo ocurre con la estatua de Cristóbal Colón, recientemente rehabilitada, que cada 12 de octubre debe ser cubierta. “Tiene que cubrirse con triplay. Hay quienes están en contra y van al lugar y le tiran pintura. El pensamiento de la sociedad va cambiando. Algunos que fueron héroes en el pasado, hoy son criticados”, dijo.
 
La memoria histórica también ha sido abordada desde el cambio de nombre de las avenidas. Pino recordó que la hoy denominada avenida Garcilaso de la Vega, antes fue llamada avenida Wilson, en honor al expresidente norteamericano. “El gobierno nacionalista del general Velasco renombró el nombre de la avenida a un nombre más local y nacionalista”, dijo en referencia al Inca Garcilaso de la Vega.

Otro caso a citar es el de la antes llamada avenida Colonial, que hoy lleva el nombre de Óscar R. Benavides, expresidente del país.

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