Violencia obstétrica: "Para abrir las piernas si fuiste rápida, no"

Derechos Humanos 12 de octubre de 2022
La visibilización de la violencia obstétrica abre puertas a que mujeres y personas gestantes conozcan más sobre este tipo de agresión instalada en el sistema de salud. 

eulogia(Eulogia, la mujer que denunció violencia obstétrica). Foto: Promsex

Cada vez más distintos organismos internacionales hablan sobre la violencia obstétrica. Su visibilización abre puertas a que mujeres y personas gestantes conozcan más sobre este tipo de maltrato instalado en centros de salud. 

En su última Opinión Consultiva por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), se reconoció que la violencia que se ejerce contra las mujeres durante el embarazo, el trabajo de parto y después del parto constituye una forma de violencia basada en el género, particularmente, violencia obstétrica, contraria a la Convención de Belém do Pará. Ello conlleva la obligación de los Estados de prevenir y abstenerse de incurrir en actos constitutivos de violencia de género durante el acceso a servicios de salud reproductiva, incluyendo el trabajo de parto, con un deber acentuado en el caso de mujeres privadas de libertad…”

En julio, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de la ONU falló a favor de Nahia Alkorta, una mujer que denunció violencia obstétrica por parte de los sanitarios de España. Se estableció que soportó intervenciones injustificadas que constituían violencia obstétrica, entre ellas una cesárea sin consentimiento, inmovilización de sus brazos y prohibición de estar acompañada por su pareja.

Para la CEDAW, la violencia obstétrica, un "fenómeno generalizado y sistemático", es aquella "sufrida por las mujeres durante la atención del parto en los centros de salud". El fallo pide a España compensar a Alkorta por los daños físicos y sicológicos y velar porque se respeten los derechos reproductivos de las mujeres en los sistemas de salud y de justicia.

La violencia obstétrica en Perú

Susana Chávez, directora ejecutiva de Promsex, expresó que este tipo de violencia está siendo visibilizado en los últimos años. “Ya se está identificando de mejor forma su ejercicio. La violencia obstétrica no está relacionada a las obstetrices, lo ejerce cualquier personal de salud”, sostuvo.

Manifestó que la violencia obstétrica también puede ser ejercida cuando se niega información a las gestantes o se impone un tratamiento no consentido, o se realizan tactos vaginales no autorizados. Una gestante puede acudir a la defensoría de los pacientes para reportar este tipo de violencia. “De hecho, SuSalud debería estar en condiciones de identificar este tipo de violencia. En los establecimientos de salud esto tiene que ser incorporado”, dijo. 

Promsex ha acompañado el caso de Eulogia, una mujer gestante quechuahablante que en el 2003  fue violentada, cuando tenía que dar a luz  a su sexto hijo. El día del parto expresó que quería dar a luz en su hogar teniendo un parto vertical, como era su costumbre. Sin embargo, el personal médico la amenazó y la obligó a ir al centro de salud. Allí, fue abandonada sobre una camilla.

“Es obligada a dar a luz en malas condiciones, cuando nace el bebé se les cae y le genera un daño cerebral de por vida. Este caso fue catalogado como violencia obstétrica”, dijo Chávez. El caso de Eulogia espera ser visto por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

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Ila Chirinos, Coordinadora General de Obstetras Feministas, manifestó a La Factoría que otra arista de la violencia obstétrica puede ser la infantilización hacia las mujeres. “Este poder disciplinario que existe en el sistema sanitario en que los profesionales se creen con este poder de indicar a las mujeres que ellas no conocen nada de su cuerpo, y ellos y ellas sí”, dijo.

Para Chirinos, hay una normalización en el sistema sanitario de este tipo de violencia. “La normalización es peligrosa. No nos permite poder identificar en qué momento yo, como mujer y usuaria del servicio de salud, puedo ser víctima de este tipo de violencia”, dijo. 

Asimismo, Chirinos expresó que para combatir la violencia obstétrica es fundamental que las mujeres tengan acceso a información basada en evidencia, que debe ser provista por los sanitarios. “Desde el aparato sanitario como obstetras tenemos el deber de hacer que ellas tengan el derecho a la información”, dijo.

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