Los menonitas y el riesgo por la deforestación de la Amazonía peruana

Actualidad 10 de septiembre de 2022
La llegada de colonias de menonitas en la selva peruana se está volviendo en un problema latente para la conservación de nuestra Amazonía.

Un terreno deforestado

El asentamiento de colonias de menonitas en la selva peruana se está volviendo en un problema crítico por su alto impacto en la deforestación de bosques. Si bien este fenómeno es relativamente nuevo en nuestro país, en países de Sudamérica, como Bolivia y Paraguay, se ha puesto en evidencia el riesgo y las consecuencias para los bosques. 

El ingeniero agrónomo e investigador Marc Dourojeanni señaló a La Factoría que los menonitas son una secta religiosa que llegó a América Latina hace un siglo y que tienen gran presencia en Bolivia y Paraguay. “En los últimos cinco o seis años han venido al Perú, saliendo de Bolivia se han pasado a Perú, en lugares de Ucayali y Loreto. Ahí han comenzado a deforestar, casi todo lo han hecho de modo ilegal”, indicó.

Según informó la agencia EFE, el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP, por sus siglas en inglés) ha detectado que colonias menonitas  deforestan los bosques de Ucayali desde 2017. Han advertido, además, que hay otras tres colonias menonitas en Loreto y dos en Ucayali, lo que ha significado la deforestación de 3,400 hectáreas de bosques primarios.

Con fines agrícolas 

El investigador sostiene que pese a la intervención de la Fiscalía y de la autoridad forestal, los menonitas han continuado con la deforestación. “Sí, ha habido protestas y acusaciones, pero ellos tienen mucha influencia, tienen ayuda de autoridades que ilegalmente los están apoyando también. Hay una serie de violaciones a la ley. Una tras otra”, refirió. 

La deforestación por parte de los menonitas tiene como fin convertir esas hectáreas en zona para explotación agrícola. “Ellos hacen agricultura intensiva, con toda la técnica”, indicó Dourojeanni.

Esta actividad agropecuaria, que los menonitas desarrollan, conlleva una afectación en la zona amazónica. Según la población del investigador, en Bolivia y Paraguay se estima que más de cuatro millones de hectáreas han sido “radicalmente desprovistas de sus bosques o de su vegetación original”, por parte de la actividad agrícola de los menonitas. 

Dourojeanni indicó también que la ocupación de tierra por parte de los menonitas ha seguido prácticas, en gran medida, ilegales. “Se configura comprando tierra que no podrían haber comprado, porque nadie pudiera habérselas vendida, porque eran tierra de aptitud forestal, la otra ilegalidad es deforestar sin pedir autorización previa. La tercera ilegalidad es deforestar para vender el producto maderable, no se puede deforestar así en cualquier lugar como lo están haciendo”, dijo.

La deforestación de los bosques es un gran problema, ya que tiene un impacto en la pérdida de diversidad biológica de nuestra Amazonía. Pero su impacto es mayor, al haber menos bosque se produce una mayor ausencia de nubes. Esas nubes generan lluvias que, a su vez, no solo bañan la región amazónica sino también  extensas zonas alejadas del bosque. El tema NO es un juego.

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