El adelanto de elecciones bajo análisis: entre el estancamiento y el más de lo mismo

Política 08 de septiembre de 2022
Esta semana ha iniciado el debate de los proyectos que proponen el adelanto de elecciones. En esta nota recogemos el análisis de algunos especialistas que se aproximan al tema.

Congreso

En poco más de 13 meses del gobierno de Pedro Castillo, desde el Congreso se han promovido dos mociones de vacancia. El congresista, Edward Málaga alista una tercera moción. También se han presentado dos proyectos de adelanto de elecciones. La antesala política a la sustentación de los proyectos de adelanto de elecciones fue la publicación de un video en el que Keiko Fujimori, la investigada lideresa de Fuerza Popular, anunció que está a favor y declaró que no sería candidata, en caso la propuesta se concrete. 

Fujimori Higuchi enfatizó que su bancada ha votado a favor de las dos mociones de vacancia presidencial, sin embargo, afirmó que no tiene los votos suficientes. "La solución pasa por la vacancia, pero no es la única salida. Si es que no hay ese consenso, es hora de discutir el adelanto de elecciones, en el que señalo -claramente- que no participaré", aseveró Keiko Fujimori

Este martes 6, la Comisión de Constitución del Congreso, presidida por el fujimorista Hernando Guerra García, el congresista que vota los proyectos de ley tirado en una playa del norte del Perú, comenzó con el debate de las propuestas del adelanto de elecciones. Hasta el momento, hay dos iniciativas presentadas por las legisladoras Digna Calle (Podemos Perú) y Susel Paredes (Integridad y Desarrollo).   

Calle pidió a sus colegas de la comisión que el proyecto se apruebe este septiembre. "Pido que se dictaminemos y aprobemos en septiembre. No prolonguemos más este proyecto de ley, que es muy necesario para el Perú", señaló la legisladora de Podemos Perú.

Análisis de la propuesta

Las politólogas, Gabriela Sotelo y Soledad Castillo, y el politólogo Michael Mendieta manifestaron a La Factoría que el adelanto de elecciones no es una salida viable a la crisis, que es muy profunda en el país. 

Para Gabriela Sotelo, politóloga de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y Maestra en Políticas Públicas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), una medida así "no resuelve el problema de fondo: la falta de representación política y la crisis de los partidos políticos". 

“Me parece que el tema de fondo es más que sacar a los políticos, es cómo ir pensando que como ciudadanos podemos recuperar la confianza en las instituciones, vernos más representados en estos partidos políticos. No es una salida tan viable, tan buena para la institucionalidad democrática, porque da la señal que ante una crisis, entre Congreso y Ejecutivo, se tiene que renovar al Congreso y al presidente y al final no resolvemos nada. Al final la oferta política no cambia mucho. Puede dar paso a los ‘outsiders’, que están fuera de política y que entran y aprovechan estos momentos de crisis para ganar elecciones”, dijo.

“Pienso que no es una salida que ayude mucho a la institucionalidad democrática ni al fortalecimiento de partidos, sino más bien responde a reforzar la idea de que estas instituciones, como el Congreso, no importan”, añadió. 

El Congreso ha comenzado el debate de esta propuesta con reticencia. El propio presidente de la Comisión de Constitución, el playero Hernando Guerra García, expresó su reticencia a la propuesta en sí. “No son los gobernadores regionales, las ONG o los obispos, quienes pueden decir que haya elecciones generales", dijo en RPP a finales de agosto. 

Sotelo dijo que los congresistas están respondiendo a la demanda de posicionar el tema del ‘que se vayan todos’ en la agenda pública; sin embargo, los incentivos para que dicha medida se concrete son muy bajos. “Ellos pueden posicionar el tema y responder al electorado que ha votado por ellos. [...] No hay voluntad ni decisión de la mayoría en realmente salir del cargo”, sostuvo. 

La politóloga por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) Soledad Castillo también considera que la probabilidad de aprobar el adelanto de elecciones es hoy menor de lo que hubiese sido hace unos meses. Señaló que a la falta de apoyo en el Parlamento a esta propuesta se suma a que desde julio la aprobación al presidente Castillo es cada vez mayor, según la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

“Desde julio a la actualidad ha ido levantando. Según la última encuesta de IEP, tiene 29% de aprobación, mientras que el Congreso solo tiene 8%, el presidente ya no es tan odiado como antes”, indicó.

Castillo Jara considera que un incentivo para que este planteamiento se concretice es poder conocer quiénes serían los posibles candidatos y así poder evaluarlos, tanto por los políticos como por la ciudadanía. 

“Sobre si la ciudadanía ganaría o perdería, eso depende de quiénes serían los posibles candidatos, para poder comparar si lo que tenemos ahora, por más nefasto que parezca, es mejor o peor de lo que vendría. [...] Pienso que es fundamental que haya algún candidato que sí tenga visión clara de temas claves: economía, seguridad. En este gobierno se ha visto una falta de liderazgo, de objetivos claros”, dijo. 

“Aquí vemos improvisación, ineptitud total, entonces si se puede conseguir algún líder que sea distinto podría haber esperanza, pero si no, sería más de lo mismo”, añadió.

Para el historiador y magíster en Ciencia Política, Michael Mendieta, se deben respetar los resultados electorales que mandan que Pedro Castillo sea presidente hasta el 2026. “Hablar del adelanto de elecciones sobre la base de cuestionar la legitimidad de un gobierno producto de una serie de supuestas denuncias que no están comprobadas no me parece coherente”, expresó. 

Mendieta expresó que la crisis política se origina por la Constitución vigente, ya que los constituyentes no pensaron en un escenario en el cual los partidos políticos son débiles. “Son cajas de resonancia de coyunturas determinadas, donde los personalismos y caudillismos prevalecen, como es el caso de César Acuña o José Luna”, indicó. 

El politólogo expresó que se corre el riesgo, con un adelanto de elecciones, de que “otras mafias entren”. “¿Quién va a gobernar? Otros mafiosos. La situación del Perú es bastante crítica y va más allá del adelanto de elecciones, que no resuelve nada y empeora todo”, sostuvo.

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