El duelo congelado de los familiares de los desaparecidos

Derechos Humanos 06 de septiembre de 2022
La Coordinadora Nacional de Familiares de Víctimas de Desaparición Forzada (FAVIDEFO) exige mayor presupuesto por parte del Estado para buscar a los miles de desaparecidos durante el periodo de violencia (1980-2000) y menos retórica al respecto.

000168737W
Doris Caqui preside la Coordinadora Nacional de Familiares de Víctimas de Desaparición Forzada (FAVIDEFO). Al igual que muchos miles de compatriotas, su duelo ‘congelado’ por la desaparición de su esposo Teófilo Rímac Capcha, padre de sus cuatro hijos, es difícil y complejo. Rímac Capcha lleva desaparecido 36 años. 

“Los familiares ni siquiera podemos iniciar el duelo. Nosotros llevamos un duelo congelado desde hace 36 años. Esa es la realidad que viven los familiares, no tenemos un espacio para visitar a mi esposo. Los casos de desaparición forzada son extremadamente difíciles”, cuenta la activista, Doris Caqui a La Factoría. 

El último 30 agosto se conmemoró el Día Internacional de las Personas Desaparecidas. Para Caqui, más que la fecha en sí, se trata de que el Estado cumpla efectivamente con la ley de búsqueda de personas desaparecidas durante el período de violencia 1980-2000 (Ley N° 30470). 

“Hay una Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas (DGBPD), pero no es suficiente toda vez que aquí al 2030 hay una proyección y una meta de recuperar los restos de desaparecidos en un 40.2%, lo cual para nosotros es sumamente doloroso, sumamente preocupante, teniendo en cuenta que mucha gente ha partido sin encontrar los restos de sus seres queridos y sin encontrar justicia”, refirió Caqui

El claro ejemplo de ello es la ex presidenta de la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos (ANFASEP), Angélica Mendoza, quien falleció en el 2017 a los 88 años, sin poder encontrar a su hijo Arquímedes Ascarza Mendoza, desaparecido el 3 de julio 1983.

“¿Cuánto más debe vivir la gente que es mayor? ¿Cuánto más tenemos que esperar? La Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas tiene permanentes problemas económicos”, señaló Caqui.

Caqui plantea que el Estado declare de interés nacional y necesidad pública la búsqueda de los desaparecidos. Sostiene que, de esa forma, se podrá dar un mayor impulso a esta política, así también exige mayor presupuesto, debido a que el actual es insuficiente. 

“Se acaba dicho presupuesto, y nuevamente se gestiona. Entre tanto gestionar y esperar el resultado, transcurren meses. Nuevamente se asigna un pequeño recurso económico para continuar con la búsqueda. [...] No podemos esperar más. Tiene que haber mayor respaldo desde el Estado peruano”, consideró. 

Búsqueda de justicia 

Teófilo Rímac Capcha, dirigente sindical, fue detenido por militares y llevado al cuartel Carmen Chico, en Cerro de Pasco. Según varios testigos, fue torturado y hasta hoy su paradero es desconocido. Caqui comenta que la decisión judicial que sentenciaba a altos mandos militares por la desaparición de su esposo fue declarada nula por una sala superior. 

“[Dijeron] que el Ministerio Público no planteó adecuadamente la denuncia y, por tanto, no concuerda con los hechos y el caso volvió a cero. Nuevamente logramos que, después de una apelación, el proceso se reinicie. Estamos en pleno proceso judicial”, refirió Caqui.

Periodistas desaparecidos 

En la larga lista de desaparecidos, se encuentran también periodistas. Se trata de Jaime Ayala, Hilario Ayuque y Pedro Yauri. Para la presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP), Zuliana Lainez, este proceso ha sido re victimizante para los familiares. 

Contó que hace unas semanas, los familiares del periodista Jaime Ayala sintieron esperanza al saber que posiblemente el cuerpo de su familiar podría encontrarse en la segunda fosa de Pucayacu; sin embargo, la decepción fue grande. “El proceso fue lacerante. Ni siquiera la Beneficencia ni el Ministerio Público había cautelado el lugar donde estaba la fosa, ni la mantuvieron incólume. Se encontraron menos cuerpos de lo estipulado”, refirió Lainez.

El periodista Pedro Yauri fue secuestrado, asesinado y desaparecido el 24 de junio de 1992 por miembros del ejército en actividad, el llamado destacamento  Colina. Pese a que existe sentencia condenatoria, la familia todavía no tiene un duelo al no encontrar sus restos. 

“¿Qué mueve a estas personas que están pagando por el crimen a no decir en qué lugar se encuentra el cuerpo? ¿Y qué es lo que podría ayudar a cerrar el caso?”, se preguntó Lainez.

Es urgente que el Estado priorice la búsqueda de los desaparecidos durante el periodo de violencia. 

Te puede interesar

Suscríbete

Deja tu correo y sé parte de la comunidad de persona que recibe periódicamente las novedades de LA FACTORÍA.

Te puede interesar