Hubo una vez un Festival de la canción latinoamericana: el recuerdo de la OTI

Cultura 16 de mayo de 2022
La atención mundial por algunos impasses presentados en la última edición del Festival de Eurovisión permite recordar otros festivales musicales muy populares en su época y que vimos desaparecer. Uno de ellos fue el Festival de OTI. 

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El Festival de la Canción de Eurovisión es una de las grandes fiestas de Europa. Si bien ha tenido años de enorme popularidad, y sigue estando vigente, la modernidad ha desgastado enormemente su prestigio y cada año debe enfrentar una serie de complejidades -por lo general de carácter cultural o político- propias de nuestros tiempos.

Por ejemplo, en el 2019 año en que el Festival se realizó en Tel Aviv, el elenco que representó a Islandia, Hatari, promocionó su presentación haciendo alusión a la situación del Estado Palestino, lanzando mensajes en contra del gobierno israelí . Hacerlo desacataba las normas del Festival las cuales exigían dejar fuera la política. Finalmente decidieron sacar su pancarta «Free palestine» («Palestina libre») en el momento en que conocieron los puntos del televoto, lo que le valió a la televisión pública islandesa un fuerte multa. En este Festival hay que llegar con un aval de las áreas de comunicación o de cultura de cada país participante.

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Pero la polémica no terminó allí.  Madonna actuó en el descanso y  fue criticada por utilizar el escenario banderas palestinas junto a israelíes. La reina del pop pagó una multa de 390,000 euros.

Este año las polémicas de ese tipo no han sido la excepción: Ucrania, país invadido por Rusia, ganó la edición de este festival con la canción "Stefania", un rap con toques folclóricos del grupo Kalush Orchestra. Pese a estar sufriendo la peor invasión militar desde la Segunda Guerra Mundial, Ucrania participó en el festival musical y la canción “Stefania" se ganó el corazón de los televidentes a través de un sistema de puntuación que mezcla el criterio de jurados profesionales de los países participantes con el televoto de los espectadores. 

La canción ucraniana se presentía como la favorita, no solo por su calidad musical sino por la sensibilidad existente respecto a la guerra que se viven en la "tierra o región fronteriza" -significado de Ucrania en ruso-, lo que para muchos espectadores fue la verdadera causa de su triunfo.

Marinella Soldi, presidenta de la televisión pública italiana (RAI), organizadora de la 66 edición, afirmó que "(...) la victoria de Ucrania es una elección que, junto con el aprecio por la canción participante, refleja también la voluntad de paz de los pueblos de Europa".

El Festival de  Eurovisión hizo que miráramos América Latina y  recordáramos otros festivales musicales muy populares en su época . Uno de ellos fue el Festival de OTI. Desempolvemos los recuerdos.

OTI y otros festivales más 

América Latina también ha tenido sus grandes festivales. El que perdura todavía es el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Otro de los grandes festivales fue sin duda el Festival OTI de la Canción, inspirado de manera similar a Eurovisión. El certamen musical incluía a los países pertenecientes a la entonces Organización de Televisión Iberoamericana (OTI), que participaban con una canción. 

Se celebró por primera vez en Madrid en 1972 y, tras una suspensión en 1999, su última versión tuvo lugar en Acapulco el 20 de mayo de 2000. Tuvo veintiocho ediciones.

El cantautor Juan Manuel Fernández Bejarano, más conocido como Homero, participó en la edición de 1978. La Factoría conversó con él para recordar la relevancia del festival. “Fue un festival muy importante. Abarcaba todas las televisoras de América del Norte, Centro y Sudamérica y la península Ibérica. Era una gran oportunidad para todos los compositores e intérpretes de expresarse, a través de este festival, que tenía una envergadura muy importante y que tuvo muchas buenas ediciones”, dijo.

Este es el recuerdo que guarda de la edición en la que participó en 1978: “Fue en el teatro municipal de Santiago de Chile. Hubo representantes de muchos países. Había varios cantantes conocidos. Fue una gran experiencia. Se veía a nivel iberoamericano. Era una gran ventana para nosotros, para mostrarnos. Yo venía de ganar el premio intérprete en el Festival de Viña del Mar. Este festival fue muy positivo, porque mi imagen se hizo más conocida en todo el ambiente iberoamericano”. 

La canción que representaba al Perú en el festival era escogida mediante un concurso a nivel nacional. Homero interpretó en el festival de 1978 la canción “Mujer, mujer”. “Tuve una buena puntuación. La experiencia fue muy grata”, dijo.

Los festivales a nivel latinoamericano han quedado relegados en el siglo XXI, a excepción de Viña del Mar. Homero recordó el valor artístico de los festivales de música: “Eran una gran opción para intérpretes y compositores. Yo nací en un festival, el de Sullana en 1973, con el tema ‘Un pañuelo y una flor’, luego en el festival de Trujillo, con Pecado”.

Festivales, vitrinas para nuevos artistas 

¿Se podrá relanzar grandes festivales adaptados al cambio de las comunicaciones y las grandes audiencias? Homero considera que sí, ya que sin duda es de gran importancia para el desarrollo musical de un país. 

“No podemos cerrarnos al avance virtual. Si bien es cierto, los festivales eran muy personalizados. Creo que no debería perderse esa esencia, pero también compaginado con lo virtual. Hacer una dualidad y que tenga congruencia. Hacer un festival en determinado lugar, pero que también esté abierto a gente de otros lugares”, opinó.

Por su parte, Rulli Rendo, conocido compositor, arreglista y director musical peruano, dijo que el festival “tuvo una buena intención, que estuviese todos los países de Iberoamérica, incluyendo España y Portugal y toda América. Comenzó en 1972. El primer ganador fue Brasil. La idea era que el país ganador organizara el siguiente”. 

Para Rendo, la mejor participación de Perú fue en la edición de 1973 con la canción “El mundo gira por tu amor”, de los autores Mario Cavagnaro (letra) y Jaime Delgado Aparicio (música) e interpretada por Gabriela. “Fue la única vez que Perú llegó al primer lugar, empatando con una canción mexicana, ‘Qué alegre va María’. En mesa se decidió que el ganador fuera ‘Qué alegre va María’”, dijo.

Rendo considera que en el Perú, coincidiendo con Homero, se organizaron festivales que llegaron a tener talla internacional: el festival de Trujillo, el de Ancón y el de Iquitos. “Esos festivales sí tenían trascendencia en el Perú”, dijo.

Rulli Rendo indicó que un relanzamiento de los festivales serían una vitrina para nuevos compositores peruanos. “Mal que bien muchos compositores presentaban sus canciones y las vitrinas que empujaban las disqueras, que ya no hay, era presentar a sus mejores artistas. Se grababa mucho, ahora no se graba como antes. Las canciones tenían trascendencia, por lo menos en el Perú. En el Festival de Sullana, donde participé por primera vez, Homero defendió un tema mío: ‘Un pañuelo y una flor’”, recordó.

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