Lo de nunca acabar: el fraccionamiento del oficialismo

Política 11 de mayo de 2022
Los últimos gobiernos han tenido una bancada oficialista que ha terminado por fraccionarse al pasar los años. El último caso es el de Perú Libre ¿Por qué ocurre esto?

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La bancada oficialista Perú Libre sufrió un nuevo cisma. A la renuncia de cinco parlamentarios, ocurrida en diciembre, ahora se suma la disidencia del bloque llamado ‘magisterial’. En menos de un año, el bloque de 42 parlamentarios, elegidos bajo el símbolo del lápiz, se encuentra diluido en tres grupos: Perú Libre, bloque magisterial y Perú Democrático.  

El primer cisma, el de diciembre pasado, se produjo luego que la mayoría de la bancada de Perú Libre votara en contra de la moción de censura a la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, pese a haber sido promovida por uno de sus integrantes, el parlamentario Guillermo Bermejo. Posteriormente, Hamlet Echeverría, Roberto Kamiche, Betssy Chávez, Nieves Limachi, Guillermo Bermejo formaron la bancada Perú Democrático con los congresistas Héctor Valer y Carlos Zeballos

Ahora son los congresistas del denominado 'bloque magisterial' quienes se alejan de Perú Libre. Estos son: Elizabeth Medina, Francis Paredes, Germán Tacuri, Segundo Quiroz, Paúl Gutiérrez, Lucinda Vásquez, Katy Ugarte, Pasión Dávila, Edgar Tello y Alex Paredes. Sus renuncias se produjeron, tras la votación para la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional, un proceso que ha sido calificado como ‘repartija’ y que tuvo vicios de falta de transparencia. 

Una historia de fraccionamiento 

Tras una revisión a las bancadas oficialistas de los últimos gobiernos elegidos democráticamente, se puede apreciar el fraccionamiento con el que culmina su gestión legislativa. 

Durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001 - 2006), la bancada oficialista Perú Posible inició su periodo con 45 escaños; siendo la primera fuerza en el Congreso, aunque lejos de ser la mayoría absoluta. Sin embargo, al final del periodo legislativo, solo 32 escaños seguían acompañando al mandatario, hoy prófugo de la justicia. 

En el caso del segundo gobierno de Alan García (2006 - 2011), la bancada aprista obtuvo 36 escaños y logró terminar su periodo sin perder ningún escaño. Sin embargo, la disciplina del partido de la estrella,  posteriormente, se vio envuelta en el descrédito electoral de la marca aprista, lo que llevó en el 2021 a la cancelación de su inscripción.

Durante el gobierno de Ollanta Humala (2011-2016), el Partido Nacionalista Peruano, que reunió a organizaciones de izquierda, logró ocupar 47 escaños. Sin embargo, la agrupación tuvo muchas dificultades para mantenerse cohesionada, lo que al final del quinquenio quedó reducido a 26 escaños. El cisma más grande se produjo con la salida del sector más izquierdista, encabezado por la entonces legisladora Verónika Mendoza.

Quizás la situación más dramática fue la de la bancada oficialista de Peruanos por el Kambio, del presidente Pedro Pablo Kuczynski. En julio de 2016, comenzó con 18 miembros, una posición en desventaja frente a la abrumadora mayoría de Fuerza Popular que contaba con 72. Tres años después, la agrupación quedó reducida a cuatro miembros, por lo que fue necesario sumar a otros congresistas para no perder su condición como bancada. Es así que, a lo largo de tres años, catorce parlamentarios ‘ppkausas’ se fueron alejando por distintos motivos. 

¿Hay razones detrás?

El politólogo Cristhian Jaramillo indicó a La Factoría que la mayoría de las personas que se retiran de sus bancadas argumentan “motivos personales” o que “no comulgan con los ideales del partido”. Sin embargo, sostiene que hay variables no mencionadas, como la “lucha de poderes dentro de lo que es una bancada”. 

Otro aspecto para considerar, según Jaramillo, es el voto preferencial. “Es perjudicial para la cohesión partidaria, debido a que es la persona la que lucha por su voto y no por el partido”, sostuvo.

Para Jaramillo, este elemento del voto preferencial permite que los candidatos se desconecten de los partidos políticos. “Una vez en el poder no le deben mucho al partido porque usualmente han postulado por sus medios, usualmente son ellos los que han invertido. Entonces, no hay muchos alicientes y variables que permiten que estas personas se mantengan”, indicó. 

Una hipótesis en la teoría política indica que los parlamentarios oficialistas podrían tener más intereses en permanecer en su grupo, debido a que tienen más acceso a los ministerios y a la distribución de recursos. “El Perú parece indicar lo contrario”, estimó Jaramillo.

“La debilidad de nuestros partidos es bastante compleja y profunda, lo cual evita la cohesión, que candidatos se sientan parte de su partido. Existe el 25% de candidaturas que pueden entrar por decisión partidaria. Esas candidaturas son personas sin afiliación al partido. Entonces peor, si eres congresista que no está afiliado, cuya campaña de ingreso al Congreso la hizo por su parte, gastando tiempo, y el partido no ofreció nada, solo fue una plataforma. Entonces, con más razón existe desconexión entre partido y congresistas”, dijo.

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