La mascarilla se queda, por ahora, en el Perú

Política 12 de abril de 2022
El Minsa ha ratificado el uso obligatorio de la mascarilla por el bajo nivel de vacunación. ¿Qué le falta al Perú para seguir el camino de Europa y países fronterizos como Chile que empiezan a decirle adiós a las restricciones?

Por: Sheila Inga  

mascarilla 1

Hace una semana, el Ministerio de Salud anunció el fin de la tercera ola de la Covid-19 en el país. La disminución de casos positivos y de fallecidos, por cuatro semanas consecutivas, y un descenso importante del número de hospitalizados, le daba un  respiro a nuestro golpeado sistema de salud. 

Aunque la tercera ola significó romper tres veces el récord de contagios en menos de una semana, con 24,480 casos el martes 11 de enero, la cifra de fallecidos experimentó apenas un ligero repunte. Una situación prevista ante la baja letalidad de la variante ómicron, la principal causante del rebrote, y por la amplia cobertura de vacunación conseguida hasta entonces. 

A fines de febrero, con el argumento de reforzar la reactivación económica, el Gobierno eliminó el toque de queda y habilitó aforos al 100% para todos los negocios. El Perú parecía encaminarse, sin retorno, a la vieja normalidad, pero manteniendo todavía uno de los implementos simbólicos de esta pandemia: la mascarilla. 

La ómicron silenciosa

El Minsa mantuvo en febrero la obligatoriedad del uso de doble mascarilla o de una KN 95 para circular en espacios públicos y cerrados. Esta semana ha ratificado la medida. Una de las causas es la proliferación de linajes descendientes de la variante ómicron, entre ellos, el BA.1 y BA.2. 

Desde su detección en el país, a mediados de diciembre de 2021, el equipo de Vigilancia Genómica del Instituto Nacional de Salud (INS) ha secuenciado 3,630 genomas de ómicron. La mayoría corresponde a los sublinajes BA.1 y BA.1.1. Hasta el 6 de abril, se detectó la presencia de 35 muestras de BA.2 en todo el país. 

Esta última ha sido denominada la "ómicron silenciosa" por su alto nivel de propagación, en comparación a las otras dos subvariantes. A la fecha, se ha convertido en la predominante en al menos 68 países del mundo. Según el jefe del INS, Víctor Suárez, en base a estudios internacionales, la BA.2 sería 30 % más contagiosa que la BA.1, la que causó la tercera ola en enero pasado.

“Inicialmente realizábamos alrededor de 250 muestras a la semana. Esto significaba que BA.2, al comienzo, eran casos aislados con menos del 1% de las muestras. En la última semana, ya correspondió al 5%. Cada semana o dos, se pueden ir duplicando el número de casos por BA.2”, comentó este lunes. 

¿Adiós a las mascarillas?

dinamarca

Reino Unido y Dinamarca fueron los primeros países de Europa en levantar todas las restricciones contra la Covid-19, incluyendo los cubrebocas. La obligatoriedad pasó a ser una simple recomendación. Pese a que loa ingleses sufrieran un repunte de contagios y hospitalizaciones, no dio marcha atrás.

Son al menos 16 Estados europeos que le han dicho adiós a las mascarillas en espacios abiertos y en interiores, con excepción de hospitales o residencias de ancianos. España se sumará desde el 20 de abril. En Latinoamérica, México, Argentina, Chile, Uruguay y Costa Rica permiten quitársela en lugares al aire libre. Brasil va más allá y diez de sus Estados ya no la usan en espacios cerrados. 

Junto a Colombia, Paraguay y Bolivia, Perú es uno de los países que mantiene su obligatoriedad. El 15 de marzo, legisladores de diferentes bancadas, como Avanza País y Fuerza Popular, solicitaron al Gobierno eliminar el uso de mascarilla en exteriores y la obligación de presentar el carné de vacunación en espacios cerrados. 

Para el epidemiólogo, Percy Minaya, la ausencia de una buena cobertura de vacunación impide que nuestro país opte por decirle no a las mascarillas. En entrevista para La Factoría, el ex viceministro de Salud Pública señala que se necesita cumplir dos tareas primordiales: 

"La primera es vacunar a un nivel que se continúe proveyendo inmunidad para evitar casos severos y fallecimientos; y la segunda es que mantengamos medidas de prevención. De esas medidas de prevención la más elemental que tenemos es la mascarilla".

Pese a que el Perú se encuentra en el nivel más bajo de la pandemia, Minaya pide no bajar la guardia y esperar la evolución de la pandemia. Señala que, según estimaciones del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú), hacia el mes de octubre continuaremos teniendo rebrotes, provocados por las nuevas variantes. 

"Desde mi punto de vista es posible que eso suceda antes. El CDC pronostica un periodo interepidémico de 29 semanas. (...) ¿Qué va a pasar? Si en este periodo, donde las situaciones críticas no están presionando, nosotros no aprovechamos para vacunar o mejorar los servicios, vamos a tener casos. Ya ha pasado en Hong Kong, está pasando en China".

El especialista advierte, además, que la reciente crisis en el sector salud, por los constantes cambios de autoridades, afecta seriamente la capacidad de respuesta ante la pandemia. Aunque se está retomando el camino, asegura que todavía hay serias brechas en la aplicación de tercera dosis a los adultos mayores y la vacunación a menores de edad.  Un camino largo aún por recorrer.

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