"¿De qué colegio eres?", las palabras que "encaletan" la discriminación en Perú

Cultura 26 de marzo de 2022
Preguntas cotidianas y palabras, aparentemente inofensivas, esconden un discurso racista y clasista. Analizamos frases y gestos que perpetúan esa discriminación, que no distingue geografías, ni corporalidades. El punto de partida es el título de una reciente investigación del Instituto de Estudios Peruanos (IEP)

Por: Sheila Inga  

colegio
"Con los años aprendí que el Perú debe ser el país donde la gente más pregunta en qué colegio estudiaste. Es una forma práctica de colocar al otro en una escalera valorativa para, así, ubicarnos también", contaba el escritor Gustavo Rodríguez en una columna de opinión para un diario local el 2014.  

"Tú estudiaste en el Markham, ¿verdad?" fue la pregunta que le hicieron y la que motivó su reflexión sobre lo que él denominó entonces como su llegada a la cúspide del blanqueamiento. "Pocos saben que mi relación con las aulas se inició en una escuelita fiscal cerca de un mercado de Trujillo (...) Hasta el patio de mis recreos no llegaba el nombre del prestigioso Markham limeño, de la misma forma en que al Markham no llegaba el de mi colegio". 

El racismo "encaletado"   

¿De qué colegio eres? ¿A qué club perteneces? ¿En qué distrito vives? La reproducción de las desigualdades en el Perú se da en diversos niveles y formas, entre ellas, las palabras. Edgardo Ortuño, el primer legislador afrodescendiente en la historia de Uruguay, señala que el lenguaje "es un ámbito privilegiado para la identificación, el ejercicio y la reproducción de la discriminación racial y del racismo".

La I Encuesta Nacional de Percepciones y Actitudes sobre Diversidad Cultural y Discriminación Étnico-Racial, elaborada por el Ministerio de Cultura, en el 2018, reveló que más del 50% de peruanas y peruanos se ha sentido discriminado/a, siendo las principales formas de discriminación la negativa a ser atendido/a, el trato diferenciado y las bromas. Estas últimas son una evidente forma de "encaletar" un racismo violento. 

Al respecto, el investigador y docente, Juan Carlos Callirgos, explica que el chiste "atenúa una idea que de expresarse abiertamente sería inaceptable. (...) en los chistes –así como en otras manifestaciones de nuestro racismo- se expresan contenidos del 'inconsciente social' de la sociedad peruana. Es decir, resultados disfrazados y deformes de una pugna entre los contenidos racistas adquiridos y el filtro social antirracista".

Para Ketty Aire Laureano, magíster en Comunicación y Cultura, aprendemos y reproducimos el racismo desde la infancia. "Es imposible que no seamos parte de esta estructura. Creo que todos tenemos prácticas racistas y es importante hablar de ello para plantearnos prácticas antirracistas". En entrevista para La Factoría reflexionó sobre los discursos que se replican en la cotidianidad. "Es muy común escuchar esta frase: Habla como gente, vístete como gente, compórtate como gente, come como gente. Entonces, yo me pregunto: Si yo no soy gente ¿A quién se refieren cuando dicen ello?".  

Explica que el significado de esa "gente" está relacionada a lo blanco, idea ligada directamente a otra frase común en la sociedad peruana: mejorar la raza. "Si es que tienes una pareja con la que compartes los mismos fenotipos, pues es sinónimo, también, de burla. Si tienes como pareja o te relacionas con personas leídas como blancas, pues es, incluso, un sinónimo de prestigio, de avance, visto como algo superior". 

"El racismo te quita todo"

racismo

Ketty Aire se define como Wanka. Natural de la provincia de Concepción, Junín, cuenta que cuando llegó a Río de Janeiro, en el 2014, para estudiar su maestría, encontró nuevas formas de racismo. "Yo me descubrí indígena en Brasil. (...) porque cuando yo transitaba ese territorio, que era nuevo para mí, recibí las miradas que recibía en esos territorios en Lima, como Miraflores, Larcomar. Eran esas miradas, las mismas. Miradas de cuestionamiento todo el tiempo. Miradas de extrañeza, de curiosidad, también". Considera que esa extrañeza es una evidencia de la práctica racista. Una forma silenciosa de reclamarle ¿Qué estás haciendo aquí?


Al ser vista o leída como indígena en Brasil, Ketty cuenta que es común que le pregunten si sabe utilizar cuchillo o tenedor. La noche que regresaba de celebrar el fin de su maestría con tres amigos peruanos, el conductor de Uber que los llevaba a su casa les dijo que apestaban. "El señor me odiaba. Yo miré en su rostro el absoluto desprecio". Para ella, en Brasil, el racismo roza con el descaro porque existe una fuerte validación a lo blanco en detrimento de las corporalidades indígenas y negras. 

"El racismo te quita todo (...) En relación a lo indígena, aquí en Brasil se subestima mucho nuestra existencia, nuestro conocimiento, nuestra belleza. No somos seres leídos como bonitos. Somos seres leídos como feos. Se duda de nuestra capacidad, de que incluso podamos acceder a los espacios universitarios u ocupar espacios de poder"


En el 2020, el presidente Jair Bolsonaro recibió duras críticas tras señalar que "cada vez más, el indio es un ser humano igual que nosotros". El pasado 18 de marzo, repitió ese mismo discurso racista trasnochado, propio de la ultraderecha que representa, al recibir la Medalla del Mérito Indigenista otorgada por su propio gobierno. Discursos que se mantienen como una plaga, fomentados por los mismos grupos de siempre, y que sí deberían ser expuestos, debatidos y sometidos a una reflexión crítica, pero jamás tolerados.

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