Andy Polo, un pegalón en evidencia. No es el único.

Derechos Humanos 22 de marzo de 2022
Nuevas pruebas avalan la denuncia de agresión contra el futbolista Andy Polo, un día después de que fue presentado como refuerzo de Universitario. Recordemos otros casos de violencia que han manchado el deporte.

Por: Sheila Inga  

audio andy


"Por favor, mamá, que no te pegue".

Génesis Alarcón, la todavía esposa de Andy Polo, presentó un nuevo audio que revela su tormentosa convivencia con el flamante futbolista de Universitario de Deportes. Una espiral de violencia física y psicológica que, de forma inevitable, alcanzó a los hijos de la pareja. En la grabación se escucha el desesperado llanto de los niños cuando el jugador amenaza con golpear a su madre. Uno de los pequeños, en susurros temblorosos, le suplica a su mamá que entregue el celular que ha motivado la ira de ese hombre al que teme, pero debe llamar papá. 

La Encuesta Nacional sobre Relaciones Sociales en el Perú (ENARES 2019) revela que el 68,9% de niñas y niños de 9 a 11 años de edad sufrió violencia psicológica y/o física en el hogar, alguna vez en su vida. En el grupo de 12 a 17 años de edad, el 78 %. De acuerdo a un informe del Royal College of Psychiatrists, "en las familias donde se da violencia doméstica, los niños presencian aproximadamente dos tercios de los incidentes de abuso. Alrededor de la mitad de esos niños han sido golpeados duramente".

Un silencio cómplice

El audio que desmiente a Andy Polo se difundió un día después de que la U lo presentara, contra todo pronóstico y a lo grande, como refuerzo para la temporada 2022. Al cuadro crema poco le importó las denuncias de violencia doméstica que Génesis le entabló al futbolista en Estados Unidos y la ola de críticas que trajo su convocatoria. Acusaciones que sí motivaron un rechazo en el anterior club del jugador, el Portland Timbers, que le rescindió el contrato al enterarse del hecho. 

En entrevista para La Factoría, la directora ejecutiva del Centro de la Mujer Peruana “Flora Tristán", Liz Meléndez, cuestionó la postura de la dirigencia de Universitario ya que considera que la lucha contra la violencia doméstica debe venir de todos los frentes. "Cuando la violencia se desata en las relaciones de pareja o en las relaciones familiares no quiere decir que por eso sea un problema que no debe indignarnos a todos y todas y que el Estado no tenga atender. Y también que los diversos actores sociales que existen y líderes de opinión o personas que puedan tener una vocería legítima, frente a un determinado grupo social, tengan esa responsabilidad de rechazar la violencia".

La pelota sí se mancha

Andy Polo no es el primer jugador denunciado por violencia doméstica en el fútbol peruano. En febrero del 2015, Jean Deza, entonces integrante de la selección Sub-20, fue acusado por la madre de su hija de intentar ahorcarla. En junio del 2021, fue denunciado nuevamente por la misma mujer, quien lo acusó de golpearla por exigirle la pensión de alimentos. Otras dos parejas también lo acusaron de agresión física y psicológica. Pese a la gama de demandas, Deza solo fue detenido una vez en 2015, pero solo por unas horas.

mason

A nivel internacional, el caso más reciente es el de Mason Greenwood, la joven promesa del fútbol inglés que, en febrero pasado, fue arrestado luego de que su novia de 19 años lo denunciara por agresión y violación. A diferencia de la U, el Manchester United lo apartó del equipo mientras duren las investigaciones. Mason solo estuvo tres días en la cárcel y logró salir tras pagar una elevada fianza.

Para Meléndez, pese a que el fútbol tiene una gran cobertura mediática, no se ha comprometido con la lucha contra la violencia de género. Considera que en este deporte "hay un refuerzo de masculinidades muy tradicionales y muy tóxicas, donde el que seas violento no importa. Pero sí importa porque a ese señor violento, que es capaz de maltratar a su esposa y luego ser convocado sin ningún tipo de problemas, lo están viendo niños". 

Todo indica que la víctima ni siquiera encuentra justicia pese a que su voz ha sido silenciada. El caso más mediático de feminicidio en el deporte fue el de O.J. Simpson, el exjugador de fútbol americano que asesinó a su esposa Nicole Brown en 1994. La justicia de Estados Unidos lo declaró no culpable. Otro es el caso del boxeador venezolano, Edwin Valero, que en 2010 apuñaló en un hotel a su pareja luego de una fuerte discusión. "El Inca", como lo llamaban, se suicidó en su celda, dos días después de su detención. El exjugador de rugby francés, Marc Cécillon, el exatleta paralímpico, Oscar Pistorius y el excampeón mundial de la ECW, Chris Benoit, son otros tristes ejemplos de la violencia machista estructural que carcome a la sociedad, sin distinción cultural, y que mata a las mujeres por ser simplemente eso, mujeres.

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