La lucha inagotable por el derecho a la igualdad entre hombres y mujeres

Derechos Humanos 07 de marzo de 2022
¿Por qué aún son relativamente pocas las personas, sobre todo mujeres jóvenes, se identifican como feministas?

Por: Vanessa Cueva

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A vísperas de conmemorarse el “Día Internacional de la Mujer”, el feminismo -la ola imparable que promueve la igualdad real entre hombres y mujeres-  aún genera gran controversia, pese a los denodados esfuerzos de quienes defienden esta causa y que se han expresado en todos los lenguajes posibles explicando su esencia y su sentido. 

En los últimos años, los movimientos feministas han atraído una atención significativa en Europa. Estados Unidos  y América Latina. Multitudinarias, y con un profundo sentido reivindicativo y sensibilizador, fueron y son las marchas que han congregado a decenas de  miles de mujeres en el mundo.

Paralelamente, la cobertura mediática de una serie de eventos en distintas partes del mundo durante los últimos años, ha generado un gran impacto, permitiendo que más personas hagan suyo  este movimiento. Solo para citar algunos, en 2017, n día después de la investidura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, millones de personas en todo el mundo se unieron a la Marcha de las Mujeres, debido a que muchas féminas sentían amenazados sus derechos.

Así también, el mismo año, el 05 de octubre, la periodista del "New York Times", Jodi Kantor, publicó un artículo de investigación donde se expone la denuncia de la actriz estadounidense, Rose McGowan, en contra del productor de cine de Hollywood, Harvey Weinstein por acoso sexual y violación. A este testimonio, se le une la confesión de más de 80 mujeres, promoviendo el hashtag #MeToo, una tendencia mundial como campaña contra todas las formas de acoso sexual. Tras años de investigación, un tribunal de Nueva York declaró culpable al productor de cine, condenándolo a 23 años de cárcel. Hechos de este tipo, como ejemplo del enorme ruido mediático que encontró a una generación joven de mujeres dispuesta a tomar la calle y donde se encontraron -además- con la lucha que ya se venía gestando, por parte de miles de mujeres, - las llamadas las "feministas mayores"-, que gatillaron los inicios del actual movimiento en los años 70.

Muchas otras celebridades abrazaron públicamente el feminismo, incluidas las actrices Emma Watson, que lanzó una campaña de igualdad junto con Naciones Unidas, o la presentadora británica Jameela Jamil. Movimientos como #sexismodiario y la célebre charla en TED de la escritora Chimamanda Ngozi Adichie, "Todos debemos ser feministas", también han sintonizado con millones de personas. Todo este torbellino explica las innumerables marchas ciudadanas de apoyo a los cambios reclamados por el feminismo.

El antifeminismo: la molesta piedra en el zapato de la ola morada

Pero no todo es color rosa. Frente a esta lucha, se antepone una mayor conformada por su contraparte, el discurso machista, que no puede ni elaborar dos frase seguidas para sostenerse. Aparece desde la ultra derecha un, no menor, movimiento  anti feminista, una auténtica piedra en el zapato que intenta, torpemente, sostener el patriarcado. 

Según una encuesta llevada a cabo en Reino Unido y en Estados Unidos, de cada cinco mujeres jóvenes -menos de una- de se etiquetaría a sí misma como feminista. Así que puede ser sorprendente que la identidad feminista aún no haya ganado mayor sentido de pertenencia entre las mujeres jóvenes en el mundo.

Asimismo, en 2018, una encuesta de YouGov reveló que el 34 % de las mujeres en Reino Unido respondieron "sí" cuando se les preguntó si eran feministas, en comparación con el 27 % de 2013. Es más o menos lo que ocurre en el resto de Europa: menos de la mitad de los hombres y mujeres encuestados en cinco países están de acuerdo en ser feministas. 

Sin embargo, las diferencias entre los países fueron notorias. Mientras el 8 % de los encuestados en Alemania se reconocía feminista, en Suecia esa cifra llegó hasta el 40 %. Las personas no parecen rechazar el término feminismo porque estén en contra de la igualdad de género o porque crean que se ha logrado. El mismo estudio reveló que ocho de cada diez personas creía que los hombres y las mujeres deben ser tratados de igual manera en todos los aspectos, y muchos estaban de acuerdo en que el sexismo sigue siendo un gravísimo problema.

Este hecho muchas veces es alimentado por falacias antifeministas planteadas en discurso más fascista o de la ultra derecha. Frases como: “Las feministas son ‘feminazis’”,  “¿Por qué el movimiento se llama feminismo?”, “¿Por qué no pudo haberse elegido una palabra más igualitaria?”, “La biología hace diferentes a los hombres y mujeres, por lo tanto esto condiciona los roles sociales de ambos”, “El feminismo solo busca destruir a los hombres”, etc; son algunas de las frases del discurso antiderechos.

La Factoría conversó con Melissa Sánchez, Responsable del Area de Incidencia de Católicas por el Derecho a Decidir, para poder aclarar algunas ideas respecto al feminismo.

"En principio, los feminismos –porque son muchas corrientes (…) son más que nada un reconocimiento y una reivindicación de la lucha de las mujeres en general en la historia por, primero, se reconocidas como ciudadanas, luego, conforme ha ido pasando el tiempo, también una serie de reconocimientos de derechos e incluso, hoy por hoy de ciertas actitudes que podríamos calificar como ‘micromachismos’. Entonces, en el feminismo confluye una serie de corrientes al respecto que varía a diferentes grupos que viven una realidad”, explicó.

Acerca de las falacias antifeministas que tienen como fin desbaratar esta lucha inagotable, comentó que principalmente es importante comprender la verdadera razón de ser del movimiento feminista, una vez comprendida, estas falacias irán cayéndose de una en una. “Creo que es importante identificar -de alguna forma- como estas ideas tienen un objetivo, más allá de desmentir una por una -que si es necesario e importante- de comprender las razones del porqué se difunden estas ideas, y tiene que ver con el hecho de aún existe un temor o aún una posición que intenta negar justamente el reconocimiento de las mujeres como ciudadanas, por tanto, sus derechos. En ese sentido, las ideas tienen esa intención, de repente no llamarle feminismo, sino que se llame ‘igualitarismo’ porque hay personas que se sienten discriminadas con el término pues general discusiones que, poco o nada, terminan contribuyendo a evidenciar la discriminación histórica por las que han pasado las mujeres”.

Por último, para Melissa Sánchez, el movimiento y difusión en redes sociales ha sido clave para que esta ideología siga promoviéndose en pro del reconocimiento universal de las mujeres. “Hoy por hoy, creo que la difusión sobre el feminismo y los diferentes colectivos que existen, organizaciones, instituciones, se ha multiplicado y eso que la información y el conocimiento sobre qué es el feminismo, o en todo caso, qué acciones está haciendo o qué banderas reivindicativas levanta, es mucho más fácil de llegar a las diferentes personas, cosa que anteriormente no ocurría, seguramente porque las redes nos conectan más y por ahí podría ser”, finalizó.

La lucha feminista continuará. Los tiempos que vivimos son cada vez más violentos y hechos inhumanos se vuelven cada vez más cotidianos en las planas de todos los medios. Por ello, es necesario el reconocimiento del rol importante y vital que cumplen millones de mujeres en el mundo y que, día a día, son inspiración para que impulso del movimiento feminista no decaiga.

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