Pan Popular: el pan que tuvimos que comer en el gobierno de García

Memoria 01 de marzo de 2022
La guerra entre Ucrania y Rusia podría desencadenar el alza del precio en el trigo y la harina. El Perú, ya ha vivido los años en los que el pan desapareció de las panaderías durante el primer gobierno de Alan García, y lo que nos dieron a cambio, fue el "pan popular". Hagamos memoria.

Por: Nicole Pinto 

fc6bb108-3f5a-4c77-a6e2-59ff9af15f34

El presidente ruso, Vladímir Putin, puede golpear al mundo en lo que más le gusta: el pan. El jueves, cuando Rusia envió misiles y tropas a Ucrania, los precios mundiales del trigo saltaron a máximos históricos. La interrupción de las cosechas en el país conocido como el granero de Europa y que representa el 8% de las exportaciones mundiales podría provocar graves déficits de suministro. 

Sin embargo, el titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, Roberto Sánchez, aseguró en Canal N que el Perú tiene una economía sólida para mitigar los riesgos del impacto del conflicto militar entre Rusia y Ucrania, en los precios de los productos que se importan.

En el Perú, durante el primer gobierno de Alan García, el pan casi desapareció de las mesas de las casas. Entre 1985 y 1990, debido al desastre aprista de control del stock, importaciones y precio que, fue parte de las políticas intervencionistas, la industria panificadora se afectó tremendamente. 

Pío Pantoja, panadero, empresario y presidente de la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería (Aspan), recuerda cómo fueron esas épocas. Contó, en un medio local,  que, todos los días les supervisaban una infinidad de entidades públicas para controlar nuestro stock. Además, "había un problema porque los molinos no tenían insumos suficientes. Uno pedía 100 sacos y te mandaban 10. Igual pasaba con el azúcar, la leche y huevos", expresó. 

En el gobierno de García todo llevaba el membrete de popular: panetón popular, cuaderno popular, pan popular. El "pan popular" era una especie de masa pedregosa y ácida pasada por el horno. Conseguir los principales insumos del pan también era toda una odisea e incluso, la situación de abastecimiento era tan compleja que se hizo común que los negocios tuvieran la inscripción que decía: “No llegó la harina, no hay pan”. 

En aquellos días, el único encargado de comprar el trigo era el Estado, pero la cantidad de compra era insuficiente para alimentar a todos. Además, era muy difícil trabajar en una panadería pues la Guardia Civil, la Guardia Republicana y la municipalidad inspeccionaban todos los registros del cuaderno de control de stock e insumos que como panaderos debían presentar diariamente.

Frente a la situación de Ucrania el pan podría llegar a estar S/.0.50 la unidad. Ocurra lo que ocurra es importante que no vuelva a instalarse -en el sentido común de alguien- que el llamado pan popular pueda regresar a nuestras vidas.

Te puede interesar