Tatuajes para la piel quemada o para las mamas intervenidas por el cáncer

Derechos Humanos 08 de febrero de 2022
Mandinga Tattoo es un proyecto realizado por Diego Starópoli. El tatuador se hizo conocido por ser la persona que tatúa de manera gratuita a mujeres que tuvieron cáncer de mama, fueron víctimas de violencia de género o sufrieron quemaduras.

Por: Nicole Pinto 

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En el local de Mandinga Tattoo, en la calle Murguiondo 4116 del barrio de Lugano en Buenos Aires, Argentina, trabaja Diego Starópoli, un artista del tatuaje que se hizo conocido por haber sido elegido -en reiteradas ocasiones- como el tatuador de varios artistas locales. Pero lo cierto es que muchos más lo reconocen y lo admiran por ser la persona que tatúa, de manera gratuita, a mujeres que tuvieron cáncer de mama. 

La primera mujer a la que tatuó Diego fue Lidia. Ella necesitaba cerrar un ciclo en su vida para volver a recuperar algo que el cáncer de mama le había quitado: el pezón. Después de Lidia, siguieron otras 1,738 mujeres, cuyas historias él lleva impregnadas en su memoria. Todas ellas, durante estos últimos años, decidieron poner en las manos del tatuador y creativo de la tinta, la confianza para volver a tener la aréola mamaria que el cáncer de mama les había arrebatado.

Este proyecto llamado “Mandinga por América” está enfocado en la concientización sobre el cáncer de mama y en la reconstrucción, mediante el tatuaje, de las aréolas mamarias de mujeres y/u hombres vencedores del cáncer de mama. El tatuador, Diego Starópoli, comenta que empezó a tatuar desde hace 8 años. "Empecé a tatuar gratis a mujeres que padecieron cáncer de mamá. Fue hace 8 años cuando descubrí que la mujer, al perder su mama, también perdía su aréola mamaria y mediante un tatuaje podía devolverle esa posibilidad", explica. 

Asimismo, Starópoli precisa que "llevaron una muestra fotográfica de mujeres que enfrentaron la enfermedad y llevaron otra muestra de mujeres que tienen más del 50% cuerpo quemado".

El 26 de diciembre, Diego inició una travesía solidaria desde Ushuaia y que concluirá en Alaska, con paradas en varias ciudades, para celebrar sus 50 años; pero también para avanzar con su proyecto solidario. Starópoli vivió de cerca el dolor de esta enfermedad ya que su abuela, su madre y su tía la tuvieron. Además, su padre falleció de cáncer y su hermano -quien lo ayuda a tatuar- fue diagnosticado hace unos años con un linfoma de Hodgkin. 

La gira que está realizando Mandinga Tatto también incluye al Perú. Están llegando al país el fin de semana; sin embargo, Diego Starópoli menciona que "todavía no tienen ningún anfitrión". "No encontré hasta el momento un anfitrión que se ocupe de agrupar a estas personas, pero tenemos fe que vamos a encontrarlo". 

Mandinga Tatto es mucho más que el tatuaje de la aréola mamaria. Los integrantes abrieron un consultorio en el barrio porteño de San Telmo donde se brinda atención gratuita vinculada a la prevención del cáncer de mama, apadrina 14 escuelas rurales y desde hace dos años, también, tatúa a personas con más del 50% del cuerpo quemado a causa de violencia de género o accidentes.  Bienvenido al Perú.

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