Wampís piden al Estado anular el Lote 64

Cultura 26 de enero de 2022
El llamado Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís y el Pueblo Achuar del Pastaza se pronunciaron para rechazar la actividad petrolera del Lote 64. En el comunicado indican que "las normas que rigen la industria de hidrocarburos en nuestro país no ofrecen ninguna garantía y más bien siguen demostrando ser una amenaza real para la vida y para el medio ambiente".

Por: Nicole Pinto 

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El llamado Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís y el Pueblo Achuar del Pastaza se pronunciaron para rechazar la actividad petrolera del Lote 64, ubicado en el distrito de Morona, provincia de Datem del Marañón, en el departamento Loreto. A través de un pronunciamiento, las organizaciones manifestaron que derrames como el ocurrido en Ventanilla y el impacto que generan en la vida de los seres vivos, ocurren «de manera cotidiana» en la Amazonía peruana.

El año pasado, tras el retiro de la compañía Geopark Perú, Petroperú asumió el 100% de la operación del mencionado yacimiento. Mediante Decreto Supremo Nº 024-2021-EM, se aprobó la modificación del contrato de licencia para la exploración y explotación de hidrocarburos en el Lote 64, con el objeto de reflejar la cesión por parte de Geopark Perú de la totalidad de su participación en el contrato (75%) a favor de Petroperú. De esta manera, la petrolera estatal obtuvo el 100% de los derechos y obligaciones  para la exploración y explotación.

¿Por qué la empresa Geopark decidió retirarse del lote 64? La decisión se dio a conocer mediante una comunicación de fecha 15 de julio de 2020 emitida por PETROPERU, la cual informó que GEOPARK notificó “ejercer la opción de retirarse del Contrato de Licencia del Lote 64 en el que tiene el 75% de participación” al encontrarse en “situación de fuerza mayor desde el 15 de junio de 2019”.  

El anuncio se dio luego de que el llamado Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís denunciara penalmente a la petrolera por poner en riesgo de COVID-19 a las comunidades Wampís del Morona. En ese sentido, la Nación Wampís y el Pueblo Achuar iniciaron una campaña internacional llamada “Atsá Geoparkka” (No a Geopark, en Wampís), para informar sobre lo que consideran un comportamiento irresponsable de la empresa durante la pandemia, así como la oposición tajante de los pueblos a la explotación petrolera en sus territorios. 

El estudio “La sombra del petróleo”, elaborado por el subgrupo sobre derrames petroleros de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) de Perú, reveló que en los últimos años se registraron 474 fugas de petróleo en la Amazonía que afectaron seriamente al medio ambiente. El 65% de los derrames se debió a la corrosión de los ductos y fallas operativas, mientras que el 28% fue causado por terceros.

Los derrames petroleros no afectan solamente al medio ambiente, sino también a la salud de las personas. En el Perú, son casi 400 comunidades de la Amazonia peruana las afectadas desde 2014 por frecuentes derrames de petróleo. Por ello, en marzo de 2015, el Gobierno se comprometió a realizar un estudio toxicológico y tres años después los resultados arrojaron que los habitantes de cuatro cuencas de la selva norte tienen en el organismo plomo, cadmio, mercurio y otros metales pesados. 

El comunicado difundido por la Nación Wampís y el Pueblo Achuar indican que "las normas que rigen la industria de hidrocarburos en nuestro país no ofrecen ninguna garantía y más bien siguen demostrando ser una amenaza real para la vida y para el medio ambiente". Por ello, "rechazan una actividad que consideran incompatible con el funcionamiento de la naturaleza y con las aspiraciones que tienen para el pueblo y para sus futuras generaciones; porque ambos objetivos están unidos profundamente". Razón no les falta.

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