Yma Sumac: un año más de su partida

Memoria 01 de noviembre de 2021
Zoila Augusta Emperatriz Chávarri del Castillo, Yma Sumac, partió de este mundo un día como hoy del 2008. Nos dejó su voz inconfundible y su talento desperdigado por todo el mundo.
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Por: Nicole Pinto 

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Zoila Augusta Emperatriz Chávarri del Castillo, o Yma Sumac  (¡Qué linda! en quechua), nació el 13 de septiembre de 1922 en la provincia constitucional del Callao. Al cumplir 5 años, Sumac, junto a sus padres, Sixto Chávarri y Emilia del Castillo, se mudaron a la región Cajamarca.

A los 13 años, Ymac  Sumac apareció en el Festival del Sol, realizado en Cajamarca ante miles de personas. Su impresionante rango vocal llamó tanto la atención que llegó hasta el Ministro de Educación, quien acordó un viaje a Lima para ella y su familia, donde se presentó en un concierto. A partir de ese momento, radicó en la capital. 

Yma Sumac fue una autodidacta. De niña trataba de imitar el canto de los pájaros hasta lograr el registro propio del trinar de las aves, convirtiéndose así en la primera cantante de ópera en lograrlo. Su primera aparición en la radio internacional fue en 1942, dando inicio a su carrera musical de la mano de su esposo y músico ayacuchano Moisés Vivanco con quien había formado una “Compañía Peruana de Arte". 

Sin embargo, la vida no les fue fácil. Cuatro años después, en 1946, la compañía de arte se disolvió y ambos tuvieron que buscar una mejor suerte en Estados Unidos, donde se presentan como Trío Inca Taky, junto a su prima y esposo. En 1950, el matrimonio firmó un contrato con Capitol Records. Fue así que empezaría a grabar canciones con distintas compañías mezclando el folclor con el mambo, jazz y rock, hecho que no le perdonarían en el Perú y rompería su lazo con el país. 

Al respecto, en una entrevista realizada por el periodista de El Comercio, Enrique Planas, Yma Sumac respondió: “¡No hay que confundir! La música peruana es preciosa, pero no puedes repetirla continuamente, se vuelve monótona. Cuando comencé, pensé que debía ensalzar la canción, porque si usted repite los compases, la gente se cansa, por más linda que sea la pieza. Eso fue lo que hice y eso fue lo que me dio el éxito. Canté por todo el mundo y a todos les encantaba”. 

El escritor José María Arguedas se convirtió en uno de sus mayores críticos. "Ha deformado la canción andina quechua hasta hacerla accesible al sentido superficial, frívolo y cotidiano del público de la ciudad, para lo que fue necesario despojar a esta música de todo su contenido lírico esencial, de su profundidad y de su genio, convirtiendo sus formas más nobles en una espectáculo grato al vulgo", escribió en su libro "Nuestra música popular y sus intérpretes". 

A pesar de su casi nulo vínculo y poco reconocimiento en el Perú, Yma Sumac logró hacerse popular en la entonces Unión Soviética donde, en 1961, grabó un disco en directo acompañada por la Orquesta Sinfónica del Teatro Bolshói. No fue hasta el 2006, después de tres décadas de alejamiento y con 84 años de edad, que retornó al Perú gracias a la iniciativa de Miguel Molinari, gerente cultural de la municipalidad de MIraflores para recibir una serie de condecoraciones del Gobierno, autoridades y organizaciones culturales. 

Yma Sumac tenía un amplio registro vocal. Podía emitir notas por encima de una soprano de coloratura hasta los graves de un bajo, tenía uno de los rangos vocales más amplios jamás conocidos en una intérprete, capaz de emitir notas desde la tesitura de sopranino, soprano, mezzo-soprano, contralto, tenor, barítono y bajo. Además, fue la única persona capaz de hacer la triple coloratura o imitar a la perfección el trino de las aves. 

Falleció en Los Ángeles el 1 de noviembre de 2008 a los 86 años tras una corta lucha de seis meses contra un agresivo cáncer de colon. Fue la primera latina en tener su nombre inscrito en el Paseo de la Fama de Hollywood y es nuestra.

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