Prevenir antes que lamentar

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El último terremoto con epicentro en Lima fue el 3 de octubre de 1974. Si bien este sismo generó pérdidas materiales de más de 2,700 millones de soles, no es comparable con el que ocurrió hace 273 años. Según los expertos, debido a los más de 44 años de silencio sísmico, un movimiento telúrico muy similar al de 1746 se nos viene.

De acuerdo a Hernando Tavera, Jefe del Instituto Geofísico del Perú, un sismo solo se puede pronosticar, es decir, saber dónde va a ocurrir y qué tamaño puede tener. “Se comenzó a plantear la hipótesis de las lagunas sísmicas: aquellas zonas donde los últimos 200 años no ocurrió un sismo importante y es ahí donde tiene que ocurrir el siguiente sismo”.

Tavera también resaltó la información geodésica que indica que Lima sí o sí va a ser epicentro de un gran sismo. “En esta zona que no se mueve se está encontrando acumulación de energía. Se les llama zonas de acoplamiento sísmico. ¿Dónde será el próximo sismo? Donde la placa no se mueva y éstas ya se han identificado en el Perú”.

Con esta información alarmante es necesario analizar cómo Lima se ha desarrollado como ciudad. El Investigador en Desastres Naturales y especialista en prevención, Patricio Valderrama, indica que “tenemos la Lima miraflorina, con edificios que están hechos para soportar grandes terremotos. La Lima antigua con edificios de más de 300 años de antigüedad y la Lima urbana, en los anillos de expansión”.

Según el Manual para la Reducción del Riesgo Sísmico de Viviendas del Perú, del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) existen 500,000 viviendas ubicadas en laderas, donde viven 2.5 millones de personas.

La Directora de Fortalecimiento y Asistencia Técnica del CENEPRED, Ena Coral, nos habló sobre esta problemática. “Lima no solamente tiene ocupada la zona urbana sino también la periferia. Tenemos un lugar de riesgo, sumado a que construyo yo mismo, con mis propios medios y sin supervisión técnica”.

Para ello, el CENEPRED destaca un plan de prevención de desastres que toda entidad debe tener. “En este plan se tienen medidas de reducción de riesgos. El estudio técnico me tiene que arrojar qué medidas tengo que adoptar, así las autoridades pueden tomar medidas más efectivas”.

Las encuestas realizadas en países de zonas sísmicas señalan que, con tres décadas, la población ya reduce su conciencia sísmica. Patricio Valderrama finaliza diciendo: “Lo único que nos queda a nosotros como científicos es difundir la cultura de prevención”.

[¿FUNCIONARÍA UNA ALERTA TEMPRANA DE SISMOS EN LIMA?]

[CIFRAS DE LOS TERREMOTOS EN PERÚ]

[HISTORIAS DE SISMOS]

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